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miércoles, 26 de junio de 2013

Fantasma entre Letras: Capítulo 1 - Éxito


Capítulo 1 - Éxito



Joder, necesito una tila se dijo a si mismo, mientras se quitaba el sudor de la frente.

Brian Harper estaba completamente nervioso. Pronto todo iba a empezar. Aunque estaba ya completamente acostumbrado a una situación así, siempre le parecía como la primera vez. Nervios, estrés y con las manos sudorosas.

Le asustaba hablar en público, pero no le quedaba otra. Era escritor, pero no un simple escritor, era de los buenos. En poco tiempo había logrado obtener éxito con unas novelas de dudosa calidad. No era el estilo que le atraía, pero no le había quedado otra opción. Se dedicaba a escribir sobre un género que no le atraía para nada. Un género que aborrecía, pero que sin lugar a duda, movía masas. A día de hoy, aún le sorprendía todo.

Brian escribía novelas románticas, que encantaban al público femenino por su trama extensa de líos amorosos. Tras publicar seis novelas sobre una misma historia. Brian había conseguido lo que deseo desde que tenía catorce años. Ser publicado por una gran editorial.

Tenía treinta y dos años, ojos azules, pelo largo y castaño. Había dedicado sus últimos años a acabar su nueva novela. Desde hace seis años adelante, cada vez que acababa una, era presentada ante el crítica y el público con mucha expectación, pues sus anteriores novelas habían sido un éxito.

Pero, no le llenaba. "¿Seguir escribiendo lo mismo? ¿Es esta mi meta final? ¿Por qué no puedo escribir algo diferente y que el éxito me acompañe?". Sabía la respuesta…aunque se negaba a aceptarla, como escritor que era, no podía aceptar una respuesta así. Pero, todo era lo mismo…marketing.

Le aburría escribir más historias de ese tipo. Notaba que, empezaba a encasillarse de mala manera. No quería entrar a formar parte del grupo de “grandes escritores que solo son recordados por una obra completa de unas novelas de segunda fila".Pero, no podía luchar contra su destino.

En dos ocasiones había intentado escribir una novela de temática policíaca. Pero las editoriales le habían contestado lo de siempre. "No tiene futuro" "Ese mercado tiene poco que ofrecer" "No es lo que buscamos". A Brian le asqueaba que no le dieran una oportunidad, pero que, en cambio, sus novelas románticas estuvieran en boca de todos.

Empezaba a cabrearle toda esa situación. "¿Qué tenían esas novelas para enganchar?". Brian siempre pensó que las novelas románticas solo serían el principio de su carrera, no el apogeo de esta.

De repente, la puerta se abrió. Tras ella, apareció el mejor amigo de Brian desde hace diez años, Colin O’Connell. Alguien que había tenido interés en su estilo. Pese a que seguía confiando en que Brian siguiera escribiendo más de lo mismo.

Colin O’Connell tenía, tan solo, cuatro años más que Brian. Era bastante más alto, y ya gozaba de las primeras canas de la edad, pelo castaño y una mirada fría como el hielo, que asustaba con sólo verlo. Trabajaba para la editorial que había tenido interés en publicar las anteriores novelas de Brian. Aunque, se trataba de una editorial con pocos años a sus espaldas, y bastante conservadora.

Para Brian, la política de la empresa era clara “Si algo vende, exprímelo hasta que salga algo mejor”. De ellos fue la idea de que Brian escribiera seis novelas, cuando la historia que el pensó, solo contaba con dos partes.

De hecho, odiaba las grandes sagas de libro que se alargaba hasta perder su personalidad. Brian era de los que tenía la opinión, que una historia tenía que tener un principio y un final muy claro. Pero no podía evitarlo, la editorial había sido buena con él, y de alguna forma, tenía que pagarles el favor.

Espero que estés listo, Brian. ¡El escenario te espera! dijo Colin con una sonrisa entre los dientes. Era su editor, la persona que había valorado sus escritos desde siempre, Brian sabía que no podía fallarle.

Listo estoy, pero bueno, como siempre. Antes quería comentarte sobre lo que te dije hace tres meses, sobre aquella idea… comenzó a decir Brian antes de ser interrumpido.

Brian, Brian. Ya te dije que a nuestra editorial nos interesa tu saga. Es bonito que tengas ideas nuevas y quieras cambiar de estilo. Pero no estamos para arriesgarnos. Soy tu amigo, y te apoyo. Pero no nos interesa. Tal vez si tuvieras más fama…igual dentro de unos años, podemos rescatar esa idea que tienes en mente.

"¿Dentro de unos años?"A Brian le mosqueó esas palabras. Él quería escribir su novela ahora, no dentro de unos años. Él quería intentar publicarla ahora, no dentro de unos años. En eso momento, lo vio claro. Si quería seguir con su plan tendría que buscar apoyo en otro lugar, otra editorial.

Me queréis, pero me pedís que haga lo mismo, una y otra vez, para alimentar a un ganado que sé contenta con el quinto giro inesperado sobre una pareja de enamorados que tienen crisis ¿no? Yo estoy harto ¿Cuántas veces crees que se puede pelear un matrimonio en tantas novelas? Es volver a lo mismo, el ganado solo quiere leer la reconciliación.

Ni tu mismo, lo has podido decir mejor. Es lo que la gente pide. Mira hagamos una cosa…escribe la idea que tengas, y te prometo que haré lo que esta en mi mano para publicarla, siempre que sea buena, claro.

"Buena, dice. Será lo mejor escrito de mi vida". Brian confiaba en que Colin cumpliera con su palabra. Todo esto hizo que desechará la idea de recurrir a otras editoriales. Tenía que creer en los que le dieron la primera oportunidad, tenía que confiar en ellos. Juntos habían empezado un camino de éxito, y era triste acabar mal esa relación.

De acuerdo, te tomo la palabra ¿eh?, ahora vamos afuera, los nervios me pueden.

Es increíble Brian, que después de tanto tiempo, aun te asuste hablar en público. Hoy ha venido mucha gente, espero que estés listo dijo Colin entre carcajadas.

—Igual debería tomarme algo... —dijo Brian mientras rebuscaba en su bolsillo.

En ese instante, la expresión risueña de Colin cambió completamente a una seriedad absoluta. Como si con un simple click, pudiera cambiar radicalmente. Se acercó a él y le apartó la mano del bolsillo.

—Brian, Brian. Pensaba que esto ya lo habíamos hablado. Aquí no quiero nada de tus vicios ¿vale? nada de eso. La imagen que queremos dar en la editorial es de gente limpia, gente que casa con el ambiente familiar y honesto. Luego en tu casa, haces lo que quieras, pero aquí, nada de eso. Y si no lo entiendes… me olvidaré sobre lo que hemos hablado de tu próxima novela no romántica.

Perdona. Ha sido un descuido. Ya sabes que lo estoy dejando, solo lo hago para estimularme un poco cuando me pongo frente al papel.

No pasa nada, Brian. Y anímate, tienes éxito. Has conseguido lo que muchos anhelan, el sueño completo de ver publicada una obra perfecta —dijo Colin entre carcajadas.

Brian notó en ese momento, que nada iba a cambiar. Las apariencias lo eran todo en esa editorial. Las carcajadas le resonaban en la cabeza de otra forma similar, queriendo decir "Hagas lo que hagas, tu saga romántica acaba de atarte, salvo que consigas que tu nueva historia venda más".

"Jamás, desde esta noche, me pondré a ello. No pienso ser atado por una saga romántica que ni pasaría el corte de calidad en el 70% de los casos"

Tras salir de la habitación, se reunieron al lugar donde se iba a hacer la presentación de su última novela. Se había optado por hacerse en un hotel lujoso. Para Brian eso era lo de menos, desde que había empezado a escribir de forma profesional, pudo observar como el lujo de las presentaciones fue de menor a mayor. Desde que comenzará en una modesta librería de su ciudad natal hasta avanzar en un hotel con lujo y canapés.

Odiaba ese marketing barato que se montaba. Pues, pensaba que para disfrutar de su novela, no hacía falta adornar nada. Pero una vez más, todo era política de empresa. Era algo que no le molestaba, pero tampoco le gustaba. Muchas veces eran imposiciones marcadas, cuando algo tiene éxito, todo el mundo quiere estar cerca de eso, y aprovecharse de ello.

Tras entrar a la habitación donde se iba a presentar su nueva novela. Observó al público sentado frente a la mesa con sillas donde se iba a poner. Había multitud de personas, mas gente que la última vez que hizo una presentación de este tipo. Gente de todas las edades, pero lo que más abundaban eran mujeres, algún que otro anciano, y en menor número, hombres.

Se sentó, y los miró a todos uno a uno. A su lado se había sentado Colin. Quién se había preparado el micrófono para hablar al público. A Colin le encantaba estas cosas. Le encantaba hablar en público, ser el centro de atención y presumir de haber descubierto a un gran escritor como era Brian. Colin se sentía, a ratos, más protagonista que el propio Brian. A Brian no le importaba, le hacía gracia esa actitud.

Bueno, después de un año de sequía, Brian Harper, el escritor que ya nos ha regalado cinco veces grandes historias. Hoy, esta aquí para presentar la sexta parte de "Dulces Pensamientos". Ahora le dejo hablar a él concluyó Colin cediendo el micro.

Hola, buenos días a todos. Es curioso, y a la vez increíble, llegar a escribir tantos libros sobre un mismo tema, pero así es, en esta novela, la pareja protagonista volverá a vivir inseguridades en su relación, espero, que la sorpresa final os guste.

Brian observó como todos lo miraban como si fuera un profeta. "Cuatro palabras, y el libro esta vendido". Era patético. Brian siguió hablando de las bondades de su última novela como mandaba el guión impuesto. Contó lo que le costó redactar algunos pasajes, contó su búsqueda de parejas reales para encontrar diferentes problemas resueltos que pudiera utilizar en esta novela. También contó el "cariño" que había cogido a la pareja protagonista y lo mucho que los apreciaba.

La mitad de las cosas era mentira. Pero había que crear buena imagen de él y de su novela. Había que venderla como la nueva maravilla del mundo. Había que dar la sensación de que ese libro era lo mejor que se había parido en años. Había que engañar a ese público de delante que miraba tontamente a su autor, a su editor y a la propia portada del libro.

Bien, si alguien quiere preguntar algo…sino pasaremos, a hablar un poco su trayectoria profesional dijo Colin.

Una mano se elevó entre la multitud. Se trataba de un hombre de una edad similar a la de Brian. No se le veía muy bien pues estaba oculto entre la multitud. No importaba. Era suficiente con que pudiera formular su pregunta.

Yo tengo una pregunta. ¿No ha pensado alguna vez en escribir una novela de diferente temática a la que nos tiene acostumbrados señor Harper? La exploración de géneros es algo cada vez más frecuente entre la diversidad de los autores.

Las palabras de aquel hombre hicieron hincapié en la mente de Brian. Aquel hombre acababa de decir lo que he pensaba, lo que el quería oír de alguien que no fuera el mismo. Le emocionó escuchar esas palabras. Por fin, alguien que no formaba parte del rebaño que amaba "Dulces Pensamientos", o por lo menos, pensaba que Brian tenía que explotar su potencial con otras historias diferentes.

Verá…casualmente…tengo la idea de empezar… dijo Brian antes de ser interrumpido por Colin.

El señor Harper escribe estas novelas por ser un gran éxito, al público le encantan, y el no ve necesario, meterse en proyectos con mas riesgo. Quien sabe en el futuro, pero de momento, es feliz con esta gloriosa saga que presume de tener seis entregas. ¿Más preguntas?

Brian observó la sonrisa de satisfacción de su gran amigo. El sabía que seguía órdenes, pero empezaba a molestarle su actitud. ¿Por qué no podía escribir su historia? ¿Por qué tenía que estar atado a una serie de historias que no le aportaban nada nuevo?

Tras acabar aquella presentación, Brian se marchó a casa pensando en aquel individuo, mientras había estado firmando libros. Dos personas más, un aspirante a novelista como él y una chica de veinte años, le habían deseado suerte en el futuro, y a ser posible con una nueva historia. Entre el público en general, crecía la ilusión por nuevas historias que se despegarán de "Dulces Pensamientos".

Eso le hizo sonreír, y solo, en ese momento, supo que esa misma noche comenzaría a escribir su nueva novela. Tenía mucho trabajo por delante, pero tenía tiempo de sobra. Brian no trabajaba de otra cosa, más que de escritor. Podía dedicarse las veinticuatro horas del día a escribir.

También tenía la ventaja de que ya no tenía más compromisos con la sexta entrega de "Dulces Pensamientos". Después de aquella presentación del libro, le tocaría acudir a algunas librerías a firmar ejemplares, pero sería puro tramite. No perdería más de dos horas en cada una de esas librerías. Todo esto se lo tenía que organizar el propio Colin, así que disponía de tiempo suficiente para escribir su nueva novela.

Terror. Terror e intriga sería el tema principal. Quería cambiar de género por la puerta grande. Y no hay nada más diferente al propio romanticismo que el terror y crimen.

4 comentarios:

  1. A pesar de algunas faltillas que he visto por ahí, estoy completamente enganchada.

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  2. e.e te dije que me pasaría Driver Perver. Me gusta bastante tu estilo, he pillado alguna tilde que falta pero me encanta. Refleja bastante bien esa frustración de los escritores (y me incluyo) de que la gente valore más lo que menos te gusta y motiva, y , en cambio, reste importancia a lo que más te importa a ti <3

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  3. PUTA MIERDA TETE, ¿QUÉ ME ESTÁS CONTANDO? QUIERO SEXO ENTRE MARIO CASAS Y EDWARD CULLEN, POR FAVOOOOOOOOOOOOOORRRRRRRRR.

    Pues tiene buen principio, al menos genera interés. Dejaré para mañana los otros capítulos, que hoy no ando con muchas ganas de nada. ¡Pero ea, tiene buena pinta! A ver qué le ocurre a Brian que le inspire o le dificulte escribir su nueva novela.

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  4. Vengo a dejar mi granito de spam yvestalcatiano (?)

    Pues ya te han dicho que tienes algunos fallitos menores, pero a pesar de eso la historia engancha y mucho. Dan ganas de seguir leyendo hasta en el cuarto de baño (!!!!!). Te confieso que siento expectación por aquello que dices tener guardado y que es más profesional que esto. Porque si esto es buenecito... Ay, AAAAY. ¡Muchos saludos!

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